The poses of the soul

Desde la antigüedad griega hasta el modernismo europeo el desnudo femenino ha sido visualizado como objeto hacia el espectador masculino. Un deseo fuera del alcance de lo morboso o sexual ya que el arte es puro, limpio, delicado, insinúa pero no muestra, no es obsceno, simplemente sugiere.

Estos aspectos conforman el desnudo de Alba Mozas haciendo que sea posible la redacción de los sentimientos a través del cuerpo. Se puede decir que el desnudo de la mujer connota el arte. No tenemos que tener miedo de mostrarlo, pero de manera sutil para que las miradas machistas no nos destruyan. A diferencia de lo superficial que nos contrasta, todos somos iguales.