Biografía

Fotografías realizadas por Nicolás Tolosa Escudero

     El hogar siempre ha sido una constante en el trabajo de Alba Mozas. Su obra parte de este leitmotiv para explorar la maternidad, la soledad, la discapacidad, la búsqueda de uno mismo o la sexualidad. Su reinterpretación de Mamá (2014), en que fusionaba la escultura con la performance, fue primero presentada en la Plaza de la Catedral de Teruel en la intervención efímera Mudar la Piel y más adelante en algunos locales culturales de la ciudad. Era un primer aviso de lo que estaba por llegar. Esta relectura de Louise Bourgeois le valió la oportunidad de conseguir una beca DKV en Valencia donde presentó por primera vez su escultura Trescientos sesenta y cinco (2014), en la Universidad Politécnica de Valencia, con la que ganó una mención especial del jurado.

      Más tarde este trabajo fue ampliado y la obra se convertiría en parte central de la exposición presentada en la Escuela de Artes de Teruel en febrero de 2015 bajo el título 365. Fue la primera gran muestra de la artista y es la que hoy en día es esencial para entender su mirada hacia el mundo y el arte: la casa -también presente en su logo-, la ironía, los dobles sentidos y la carga emocional de una pérdida familiar se mezclaban en una propuesta multidisciplinar que exhibía al visitante pintura, escultura, instalaciones y poemas de la escritora Carmen Moral. Fue ella una estrecha colaboradora para la que más tarde diseñaría la portada de Salvaje Intimidad (2016).

     Todo este trabajo la llevó a poder relacionarse en 2016 con artistas consagrados del panorama español: María Carmen Martínez Samper en Cosa de dos y el siempre polémico Abel Azcona en una intervención en los Pozos de Caudé, Desafectados, sobre los fusilados durante la Guerra Civil Española. Su experiencia en el terreno performático hizo que también se iniciase este 2017 como actriz y participase en un anuncio de la marca Acuarius, Nos morimos por vivir, y en la película Irracional de Manu Ochoa.

      Su última gran exposición fue la que organizó en el espacio Luvitien bajo el título Ardilla. Estaba formada por varias fotografías tomadas por Selma Terzic. Componían un panorama irracional, siempre introspectivo y evocador de vivencias y recuerdos. Al mirarlas recordaban el más puro surrealismo de fotógrafos y pintores como Man Ray, Max Ernst o Hans Bellmer. A su inauguración acudieron las personalidades destacadas de la vida artística turolense.

      Actualmente continúa sus estudios de Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Allí realiza una estancia de un año, y tiene varios proyectos pendientes como ilustradora, fotógrafa y escultora, para así formarse en diferentes ambientes académicos que la ayuden a ser una artista multidisciplinar con un lenguaje propio y consolidado.

Juan Carlos Calvo - Graduado en Historia del arte por la Universitat de Barcelona y la Università Ca' Foscari di Venezia